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Ofrecemos servicios TIC para mejorar la seguridad contra incendios, la seguridad humana y la seguridad eléctrica a nivel global, garantizando el cumplimiento y reduciendo riesgos.

Durante la última década, las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) han recibido una amplia atención debido a su persistencia en el medio ambiente y a los posibles riesgos para la salud humana. Conocidas comúnmente como «sustancias químicas eternas», las PFAS son compuestos sintéticos utilizados en una amplia gama de productos, incluidas las espumas contra incendios. A medida que aumentan el escrutinio y la regulación en torno a las PFAS, las industrias vinculadas a la respuesta a emergencias, la seguridad pública y la protección del medio ambiente se ven obligadas a responder con cautela y cumplimiento normativo. En la segunda parte de nuestra serie de dos entregas sobre los ensayos de espumas contra incendios, exploraremos qué son las PFAS y el papel que desempeñan en la industria de la espuma contra incendios.
¿Qué son las PFAS?
PFAS son las siglas en inglés de las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, una amplia clase de sustancias químicas sintéticas definidas por los fuertes enlaces carbono-flúor, algunos de los enlaces químicos más resistentes que se conocen. Esta estructura las hace muy resistentes a la degradación. La base de datos CompTox de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) recoge actualmente más de 14 000 estructuras de PFAS únicas, la mayoría de ellas de origen humano. Si bien algunas pueden producirse de forma natural en determinados entornos volcánicos, la gran mayoría se han desarrollado para uso industrial y comercial.
Las PFAS se utilizan principalmente por sus propiedades hidrófugas y oleófugas, que las hacían especialmente eficaces en la espuma acuosa formadora de película (AFFF) empleada en la extinción de incendios. Debido a su estructura química, las PFAS no pueden degradarse mediante procesos naturales en los que intervienen bacterias, virus u otros microbios. Incluso cuando se produce la degradación, esta puede tardar décadas o incluso siglos. Como resultado, las PFAS se acumulan en el medio ambiente y en los organismos vivos con el tiempo, de ahí el apodo de «sustancias químicas eternas».
El impacto de las PFAS en la salud y el medio ambiente
Las mismas propiedades que hacen valiosas a las PFAS en la espuma contra incendios también las hacen extremadamente persistentes y peligrosas para el medio ambiente. Estas sustancias no se degradan de forma natural, lo que provoca una contaminación a largo plazo del agua, el suelo y los cultivos. También se sabe que las PFAS se acumulan en el cuerpo humano con el tiempo. Diversos estudios científicos han relacionado la exposición a algunas PFAS específicas con:
Estos hallazgos son especialmente relevantes para las industrias que históricamente han recurrido a espumas con PFAS para la extinción de incendios. A medida que crecen la investigación y la preocupación pública en torno a las PFAS, también lo hace la necesidad de una gestión cuidadosa de los productos, una eliminación responsable y una transición hacia alternativas más respetuosas con el medio ambiente.
Normativa relativa a las PFAS en la espuma contra incendios
El uso de PFAS en la espuma contra incendios está sometido a un escrutinio normativo cada vez mayor, ya que varios estados de EE. UU. ya han prohibido o restringido el uso de la espuma acuosa formadora de película (AFFF). De hecho, muchas de estas normativas ya están en vigor, y se esperan más en un futuro próximo.
Un avance importante proviene del Departamento de Defensa (DoD), que se ha comprometido a eliminar el uso de espuma con PFAS en las instalaciones militares. Aunque todavía existen algunas excepciones limitadas, este hito refleja unos esfuerzos más amplios para eliminar gradualmente las PFAS de las aplicaciones de respuesta a emergencias.
Para anticiparse a los problemas de cumplimiento, se recomienda a los departamentos y usuarios de espuma que:
La normativa sigue evolucionando, y adoptar medidas proactivas ahora puede ayudar a las organizaciones a adaptarse sin problemas y a evitar problemas de cumplimiento.
Detección de PFAS y buenas prácticas para la gestión de la espuma contra incendios
A medida que la industria abandona los productos basados en PFAS, los ensayos se han convertido en una herramienta clave para identificar la contaminación y gestionar los inventarios de espuma. Si bien la detección de PFAS requiere métodos de laboratorio avanzados, como la cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas, los ensayos generales de rendimiento de la espuma siguen siendo una parte fundamental del cumplimiento normativo y la seguridad durante la transición de la industria.
En Dyne Fire Protection Labs, una empresa de NFPA Global Solutions, seguimos ensayando una amplia gama de espumas contra incendios, incluida la AFFF. Aunque no realizamos ensayos directos de PFAS, manipulamos y eliminamos todas las muestras de espuma mediante procedimientos que asumen la contaminación por PFAS, siguiendo las buenas prácticas ambientales y de seguridad.
En lo que respecta a los ensayos de PFAS, existen dos enfoques habituales:
1. Ensayos específicos
Se centran en identificar compuestos de PFAS concretos y regulados (como el PFOA o el PFOS) mediante métodos como el Método 1633 de la EPA. Este enfoque es ideal cuando se sabe qué sustancias se desea detectar, aunque solo cubre una pequeña fracción de las más de 14 000 PFAS conocidas.
2. Ensayos no específicos
Miden el contenido total de flúor para señalar la presencia de PFAS de forma más amplia.
Entre las técnicas habituales se incluye la medición del AOF (flúor orgánico absorbible) y el TOF (flúor orgánico total). Este tipo de ensayo resulta útil para cumplir prohibiciones generales o cuando no se está seguro de si pueden estar presentes compuestos de PFAS, pero no identifica compuestos concretos.
Además de los ensayos, gestionar de forma segura la espuma con PFAS también incluye:
En conjunto, estos esfuerzos contribuyen a unas operaciones de extinción de incendios más seguras, ayudan a cumplir los cambiantes requisitos normativos y demuestran responsabilidad ambiental a medida que la industria avanza hacia alternativas sin PFAS.
A medida que la industria de la extinción de incendios se enfrenta a una presión cada vez mayor para eliminar los productos basados en PFAS, mantenerse informado y proactivo es fundamental. Comprender los riesgos, la normativa y los métodos de ensayo permite a las organizaciones tomar decisiones responsables. Aunque Dyne Fire Protection Labs no realiza ensayos directos de PFAS, nuestros servicios de ensayo de espumas contra incendios ayudan a los departamentos e industrias a comprobar la calidad y el rendimiento de la espuma durante toda la transición de la AFFF a alternativas sin PFAS.
Al identificar los problemas de forma temprana, seguir ensayando la calidad de la espuma y prestar asistencia con la eliminación adecuada cuando se detectan materiales que contienen PFAS, contribuimos a unas operaciones de extinción de incendios más seguras, hoy y en el futuro.