Who We Are
Ofrecemos servicios TIC para mejorar la seguridad contra incendios, la seguridad humana y la seguridad eléctrica a nivel global, garantizando el cumplimiento y reduciendo riesgos.

Los sistemas de rociadores son una parte fundamental de la seguridad contra incendios, y realizar pruebas periódicas es crucial para verificar su eficacia en caso de emergencia. Un aspecto clave de estas pruebas implica diversos procedimientos de muestreo, que son necesarios para evaluar con precisión el rendimiento y la fiabilidad de un sistema. Estos procedimientos están estrechamente vinculados a las pruebas de servicio de campo que tratamos en nuestro blog anterior, donde examinamos los intervalos de prueba de los rociadores y cómo se llevan a cabo estas pruebas para verificar que los sistemas de rociadores cumplen con la norma NFPA 25. Determinar si su sistema de rociadores requiere sustitución o pruebas periódicas es esencial para mantener su eficacia. Una vez que se considera necesaria la realización de pruebas, es fundamental tener un conocimiento exhaustivo de los procedimientos de muestreo implicados. Estos procedimientos pueden dividirse en dos fases, cada una de las cuales desempeña un papel vital para garantizar que su sistema de rociadores sea conforme y esté operativo. En este segundo segmento de nuestra serie de cuatro partes sobre pruebas de rociadores, exploraremos los aspectos clave de los procedimientos de muestreo de rociadores y describiremos las medidas proactivas que puede adoptar para verificar que sus sistemas cumplen con las normas de la NFPA 25.
Fase 1: Procedimientos previos al muestreo
La fase previa al muestreo consta de todos los pasos necesarios que deben darse antes de poder enviar sus rociadores a prueba. Es importante conocer el intervalo de prueba de sus rociadores y si es necesaria su sustitución. Una vez alcanzada la marca de 20, 25 o 50 años, si no desea sustituir por completo su sistema de rociadores, puede enviar una muestra para pruebas. No obstante, esto conlleva algunas directrices y procedimientos importantes.
Tal como se establece en la NFPA 25, sección A.5.3.1.1, se requiere una inspección visual del sistema de rociadores antes de poder realizar las pruebas. Esta inspección a nivel del suelo debe ajustarse a los criterios de la NFPA 25, sección 5.2.1.1.1, que especifica las condiciones en las que deben sustituirse los rociadores. Estas inspecciones deben ser realizadas por personal cualificado, ya sea el propietario del edificio o un representante autorizado. Cualquier rociador que muestre signos de alguno de los siguientes problemas deberá sustituirse de inmediato:
Estos son los signos clave que debe buscar durante sus inspecciones a nivel del suelo antes de enviar los rociadores a un laboratorio aprobado. Si se identifica alguno de estos problemas, los rociadores afectados deben sustituirse de inmediato, y los rociadores restantes deben muestrearse y enviarse a prueba.
Fase 2: Procedimientos de muestreo
Una vez completada la fase previa al muestreo y determinado si sus sistemas de rociadores requieren pruebas, es momento de pasar a la fase de procedimientos de muestreo. Estos pasos son cruciales, ya que le permiten asumir un papel proactivo en el proceso de muestreo. En las siguientes secciones, describiremos los cinco procedimientos clave del muestreo, confirmando que su sistema de rociadores se mantenga conforme y plenamente operativo.
Defina su zona de muestreo
Una parte crítica del muestreo de sus rociadores es definir su zona de muestreo. La zona de muestreo es la sección de su edificio o instalación de la que recogerá los rociadores para las pruebas. Esta es una conversación importante que debe mantener con el propietario del edificio o la parte responsable, ya que puede influir significativamente en los resultados de las pruebas.
Por ejemplo, si su edificio cuenta con distintos tipos de entornos, como un espacio de oficinas climatizado, un laboratorio y un almacén sin climatizar, puede optar por definirlos como zonas de muestreo independientes. Probar cada zona de forma independiente ayuda a confirmar que, si una zona presenta un fallo, este no afecte a todo el edificio. Esto resulta especialmente útil en situaciones en las que un fallo de los rociadores en el almacén sin climatizar solo requeriría sustituir los rociadores de esa zona concreta. Sin embargo, si todo el edificio se tratara como una única zona de muestreo, un fallo en el almacén podría llevar a sustituir los rociadores de todo el edificio.
Seleccionar las muestras adecuadas
Tras completar una inspección exhaustiva a nivel del suelo e identificar cualquier rociador dañado, el siguiente paso es determinar qué rociadores deben muestrearse. Una vez seleccionados los rociadores para el muestreo, es importante asegurarse de elegir los adecuados. Según las directrices de la NFPA 25, los rociadores seleccionados deben ser aleatorios y no deben ser ni los que mejor ni los que peor aspecto presenten. En su lugar, procure seleccionar rociadores que representen una verdadera muestra representativa del estado general del sistema.
Además, su muestra debe incluir distintos tipos de rociadores, especialmente si su zona de muestreo cuenta con diferentes fabricantes o mecanismos de rociadores. Por ejemplo, si su sistema incluye tanto rociadores de enlace fusible como de pastilla de soldadura, ambos deben estar representados en la muestra. No obstante, los rociadores del mismo tipo y fabricante que solo difieren en su orientación (vertical, colgante, de pared, etc.) pueden considerarse del mismo tipo, por lo que no es necesario incluir uno de cada orientación en su muestra.
Determinar el número de muestras
El número de rociadores que envíe a prueba depende del número total de rociadores de la zona y de los tipos de rociadores de su sistema. Como recordatorio, la NFPA 25, sección 5.3.1.2, exige que una muestra representativa conste de al menos cuatro rociadores o el 1 % de los rociadores de la zona, lo que sea mayor.
Por ejemplo:
Nota: Si su sistema cuenta con varios tipos de rociadores, asegúrese de que cada tipo esté representado. Esto puede significar enviar más rociadores que el número mínimo requerido para garantizar que todos los tipos estén representados.
Envío de las muestras para las pruebas
Una vez determinada su zona de muestreo y seleccionados los rociadores y las cantidades correctas, es momento de enviar las muestras a un laboratorio aprobado para su prueba. Es importante entender que se trata de una prueba destructiva, lo que significa que el rociador se someterá a condiciones que provocarán su rotura.
Por ejemplo, el rociador puede calentarse en un horno, lo que provoca la rotura de la ampolla de vidrio y la activación del mecanismo del rociador. Por lo tanto, las muestras no pueden devolverse. Una vez que el laboratorio pruebe sus rociadores, proporcionará un análisis de los resultados que indicará si los rociadores superan o no la prueba.
Tomar medidas
El paso final del proceso de muestreo consiste en evaluar los resultados de las pruebas y determinar el siguiente curso de acción para su sistema de rociadores. Si sus muestras de rociadores superan la prueba, el sistema podrá permanecer en servicio durante un periodo determinado antes de que sea necesaria la siguiente ronda de pruebas. Sin embargo, si las muestras no la superan, es posible que deba sustituir todos los rociadores de la zona de muestreo o adoptar medidas correctivas para resolver los problemas.
Las pruebas son esenciales para garantizar que sus rociadores funcionan correctamente y que su sistema cumple con las normas de seguridad contra incendios de la NFPA 25. Muestrear su sistema es el primer paso para confirmar que su edificio es seguro y conforme. A medida que continuemos con nuestra serie sobre pruebas de rociadores, exploraremos más aspectos clave para ayudar a crear un entorno más seguro y conforme para usted y su comunidad. ¡No se pierda la Parte 3!